Estas ventajas constituyen un importante avance en comparación con las soluciones convencionales, que son más lentas y costosas además de ofrecer una calidad menor.
La única acción física necesaria por parte del usuario es cambiar la posición de la cámara a la posición del espejo con el fin de reducir al mínimo el error de paralaje. Todo lo demás funciona automáticamente.
FARO ha conseguido reducir el tiempo de captura de 15 minutos a sólo unos 2,5 minutos al anidar varios pasos del proceso.
El objetivo se mantiene fijo con una brida metálica para aumentar la exactitud de la superposición y mantener la calibración. A pesar de todas estas mejoras, el precio se mantiene en el mismo nivel que antes.
Sólo la nueva NIKON D200 es levemente más cara que la NIKON D70S anterior. Sin embargo, este coste se compensa con los 10 megapíxeles en lugar de sólo 6 y con la gestión mejorada del balance de blancos.
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