
A lo largo de los años, los edificios pueden sufrir modificaciones importantes y en muchas ocasiones dichas modificaciones no quedan registradas en los planos originales de construcción. Por ejemplo, la posición de las puertas o las ventanas puede cambiar. Cuando se está planificando un añadido o una modificación en el edificio, un reconocimiento inicial mediante escaneo láser en 3D permitirá documentar con precisión la distribución actual, lo que significa que cualquier plano futuro estará basado en el estado actual, y no en planos anteriores que pueden o no ser correctos.
Poder contar con la situación "as-built" real de los datos en 3D ayuda a salvaguardar sus proyectos, lo que implica menos trabajo de revisión, minimizando así los costes de construcción y cumpliendo los plazos de las modificaciones.